Campaña Presidencial del Socialista Salvador Allende  Testimonios de sobrevivientes del GAP

GAP el Grupo de Amigos Personales que le cubrió la vida y las espaldas al Presidente Salvador Allende durante la Unidad Popular

La Dictadura Militar Terrorista de la Oligarquía Financiera fue la persecución atroz y el asesinato sistemático organizado de miles de trabajadores, mujeres, jóvenes, pobladores y dirigentes sociales por el gobierno de Augusto Pinochet y sus colaboradores civiles y militares. 

Los lacayos y testaferros de la CIA, que tomaron el poder en Chile el 11 de Septiembre de 1973, creían que con metralla, detenciones en masa, tortura, cárcel y exilio silenciarían la historia reciente, los horrores cometidos en regimientos, barcos de guerra y masmorras clandestinas. Los civiles y militares que fueron sostén de apoyo de la Junta se creían que eran “salvadores” y que el pueblo, principalmente los trabajadores eran “inferiores o entes del mal”, y por ende no merecían vivir. 

Durante la Dictadura, los fascistas chilenos siempre tuvieron en su mira a otros grupos que fueron perseguidos por razones políticas, religiosas o de orientación sexual. 

Nadie jamás olvidará que se desató una política de exterminio contra comunistas, socialistas, la izquierda en particular, sin olvidar el ensañamiento contra descendientes de judíos y homosexuales. 

Historias personales: testimonios de los sobrevivientes de los horrores de la Dictadura y que fueron miembros del GAP.

 

Elba Moreno Pulgar  Manuel Céspedes Rivera Miguel Farías Cordero

Renato González Córdova  Pedro Céspedes Rivera Pablo Zepeda Camillieri

Juan Osses Beltrán  Ovidio Toledo  Juan Carlos Valderrama  Ricardo Loyola Vergara

  Vivos/Recuerdos. La única forma de no repetir
  la historia, es manteniendo viva la memoria.

 

¿Qué fue el GAP? 

 

Fueron hombres sencillos, compañeros honestos, militantes leales, cuyos sueños libertarios, cuyas aspiraciones de igualdad, los llevaron, aún a costa de renunciar a toda vida personal, al sitio más peligroso y vulnerable de la historia de Chile: a ser escoltas de Salvador Allende Gossens. 

No renunciaron a sus sueños -estuvieron ahí- junto a Allende en La Moneda y también junto a él en el Ministerio de Obras Públicas... estuvieron junto a él en las desérticas tierras nortinas, en Tocopilla y Antofagasta, estuvieron junto a él en las tierras verdosas y fructíferas del sur de nuestra patria, estuvieron junto a él por construir una patria justa e independiente, estuvieron, sencillamente, defendiendo al más digno y consecuente representante del pueblo chileno, todo lo entregaron, nada se les ha devuelto.

Sus nombres, sus identidades, sus utopías y verdades siguen cubiertas por una suerte de manto histórico-amnésico y es preciso recuperar este pedazo de tierra patria representado en "los personales amigos de la vida y de la muerte" de nuestro Presidente Heroico. 

Los que murieron, los desaparecidos y ejecutados del GAP, piden justicia y verdad y a sus voces nos unimos y recordamos una vez más los clarines de libertad que retumbaron por todo el continente americano en 1970 y que luego, fueron acallados por metralletas y fusiles el 73.

Sus muertes físicas no significan que se han ido, sólo están dormidos en el interior de fosas clandestinas o en el movimiento de las aguas del pacífico, esperando que la verdad logre imponerse aún a costa del esfuerzo de la elite dirigente que está "por uniformar la memoria y disolver sus identidades". 

Ellos están presentes en sus compañeros que les sobrevivieron, en aquellos camaradas que representan el alma de Chile sobre el fuego criminal que inundó nuestro suelo patrio aquel 11 de septiembre de 1973... ellos están presentes en Manuel Céspedes, Manuel Cortés Iturrieta, Hugo García, Isidro García, Luis Renato González Córdova, Juan Bautista Osses Beltrán, Enrique Ramos Rivera, Pedro Céspedes, Julio Soto, Pablo Zepeda Camillieri, entre otros camaradas, que son testimonios vivientes de lo que en Chile jamás tenía que ocurrir y que, a pesar de no tener estrellas y galones militares avalados por el imperio, supieron defender con honor y valentía la Constitución y al Presidente democráticamente elegido por el pueblo. 

Y cómo no mencionar a dos compañeras que lucharon con la grandeza que emana de lo más hondo del pueblo chileno: Hilda Varas (Paola, fallecida en 1996 ) y Elena Aravena. Ellos son los que representan el largo grito de los mártires reclamando justicia, ellos, los sobrevivientes del GAP -todos ellos-, con su sin igual heroísmo y don de entrega, representan la savia vital de los clamores libertarios y el legado de nuestro Compañero Presidente.

Pero ya lo dijo el "Doctor ", como ellos le decían a Allende, "la historia es nuestra y la hacen los pueblos". 

¡Honor y gloria a Salvador Allende y a sus GAP!