La heroica resistencia del pueblo al fascismo.  Plataforma Mínima de Lucha

Está en el aire como una urgencia antigua. De ella se habla en medio de las marchas, de la huelga, de las tomas, en los muros de las poblaciones, en las fábricas, se rumorea en las oficinas, en las plazas populares, en las reuniones de distinto signo, se fundamenta en los liceos y universidades. Lo dicen los trabajadores, la militancia popular, los pueblos en lucha. La unidad de las múltiples iniciativas anticapitalistas es un compromiso, una exigencia histórica y una necesidad a gritos cuando la crisis mundial gatillada en el corazón del imperialismo castiga violentamente a los trabajadores y los pueblos en el mundo, en Latinoamérica y en Chile,

Para profundizar la unidad del pueblo proponemos luchar por los siguientes puntos:

Convocatoria a una Asamblea Constituyente.

Para conquistar plenamente la democracia y la libertad, y garantizar la justicia social, es necesario acabar con la Constitución del 80, aprobada por Pinochet.

Salud para toda la población.

Hay que garantizar un sistema nacional de salud para todos los habitantes. Todas las cotizaciones obligatorias de trabajadores y empleadores deben ir a un Fondo Nacional de Salud. La salud no puede ser tratada como un negocio más, ante todo es un derecho.

Educación pública de calidad.

Hay que acabar con el deterioro de la enseñanza en Chile. La enseñanza pública tiene que ser un orgullo, hay que acabar con el sistema educación municipalizada y particular subvencionada y reconstruir un sistema nacional de educación pública de calidad. La inversión en educación es una prioridad. Basta de transferencias de fondos al sector privado: El dinero público para la educación pública.

Pensiones basadas en un sistema nacional único, de propiedad social bajo control de los trabajadores y pensionados.

Proponemos poner fin cuanto antes al sistema de AFP que no puede garantizar la jubilación de la mayoría de la fuerza laboral, se convertirá en una carga cada vez mayor para el estado que tendrá que garantizar las pensiones mínimas, y además otorgar pensiones a todos los que han quedado fuera de l derecho de recibir jubilaciones de las AFP por las llamadas “lagunas previsionales”. La pensión, tras una vida de trabajo, debe alcanzar para una vida digna; reclamamos el establecimiento de una jubilación mínima de $300.000 mensuales.

Nacionalización de las riquezas básicas y los servicios esenciales.

Para recuperar la soberanía nacional, para financiar las reformas y las inversiones que el país necesita con urgencia, es necesario recuperar las riquezas básicas que han sido privatizadas, comenzando por la renacionalización de la producción de Cobre. Los servicios esenciales de energía, agua, comunicación y carreteras en manos de multinacionales deben ser propiedad de la sociedad chilena. Terminar con la entrega del 10% de las utilidades del cobre a manos de las Fuerzas Armadas; que estas platas sean destinadas a objetivos sociales, como terminar con la pobreza.

Anular las privatizaciones fraudulentas

El descubrimiento de centenares de cuentas secretas de Pinochet y sus allegados civiles y militares, ha dejado al descubierto la corrupción que se escondía tras su discurso de la probidad pública. El patrimonio del Estado fue rematado a precio vil, y sobre la base de este robo se construyeron las mayores fortunas y grupos de poder. Exigimos el estudio de todas las privatizaciones bajo la dictadura, el establecimiento de las responsabilidades penales y civiles, y la anulación de las privatizaciones mal habidas.

Reforma Agraria

Hay que acabar con el latifundio y la penetración de las multinacionales en el agro chileno, y la destrucción del medio ambiente.

La tierra para los campesinos, desarrollo de las empresas agro industriales para los trabajadores del campo. Restitución de tierras a las comunidades mapuches y de los otros pueblos prehispánicos. Hay que garantizar que los trabajadores del campo y pescadores artesanales, tengan asegurada una fuente sustentable de ingresos, protegiendo a la tierra y las especies, de la destrucción por contaminación y sobre explotación provocadas en gran medida por multinacionales que buscan el lucro rápido.

Salario.

El salario mínimo tiene que ser fijado en base a cifras reales de lo que necesita el trabajador para vivir con dignidad. En este momento $256.000 no nos parece el mínimo razonable para el salario mínimo.

Hay que prohibir la discriminación salarial por razón de sexo. Hoy día la mujer en Chile gana de promedio un 30% menos que el hombre. A igual trabajo, igual salario.

Vivienda.

Que todas las familias puedan acceder a la vivienda en condiciones dignas. Terminar con el drama de los Allegados, ellos también tienen derecho a una vivienda digna. Solución inmediata al drama de los deudores habitacionales. Condonación de deudas de las familias de escasos recursos, repactación especial para el resto de las familias trabajadoras con problemas para hacer frente a sus deudas hipotecarias. Esto tanto para los deudores del Serviu como del sector privado.

Nacionalización de la Banca y las otras instituciones financieras.

La Banca se ha concentrado en pocas instituciones, la mayoría de propiedad de multinacionales extranjeras, que han hecho ganancias por sobre la media de toda la industria en Chile. Necesitamos que las instituciones financieras estén bajo la soberanía nacional como pilares del desarrollo del país.

Derechos Humanos.

Justicia y castigo a los culpables de los crímenes, torturas y atropellos. Reparación seria para las victimas. Hay que evitar la impunidad para asegurar que en Chile nunca más vuelva a repetirse una dictadura que viole sistemáticamente los derechos humanos.

Terminar con el actual carácter y rol de las Fuerzas Armadas chilenas.

Programa de enseñanza en todos los colegios de lo sucedido durante la dictadura militar-fascista y en las anteriores represiones contra los trabajadores y el pueblo, para educar en los valores de los derechos humanos a las futuras generaciones.